Curso de adiestramiento canino en la UNAJ: vínculo y bienestar animal
EntrevistasAriel Zapata, coordinador académico de la Escuela de Adiestramiento de la UNAJ, y Analía Coronel, co-directora del Observatorio del Vínculo Humano-Animal de la Universidad Nacional Arturo Jauretche, presentan en C5N el curso de adiestramiento canino impulsado por la universidad. Una propuesta educativa que promueve el bienestar animal y refuerza el lazo entre humanos y perros.
¿De qué se trata el curso de adiestramiento canino? ¿Qué se aprende allí?
Claro, el curso se basa en tres pilares fundamentales. El primero tiene que ver con la etología, y más específicamente con la sinoetología, que estudia el comportamiento de los cánidos. El segundo pilar está centrado en el aprendizaje animal. Y el tercero en el bienestar animal. Además de esos tres ejes, los estudiantes cursan materias complementarias como sinología, genética, y otras herramientas útiles para asesoramiento. Pero esos tres pilares son el núcleo del programa. El objetivo del primer año es que el adiestrador obtenga una formación básica y sólida, que le permita responder a las demandas de su comunidad con herramientas basadas en evidencia científica. Buscamos que comprendan a fondo cómo funciona el aprendizaje y cómo se puede modificar el comportamiento de los animales. También es importante que puedan identificar cuándo están frente a una patología del comportamiento, y así trabajar en equipo con veterinarios especializados en etología clínica o zoopsiquiatría.
¿Quiénes se anotan en el curso suelen ir con dudas o problemas concretos que tienen con sus propios perros, o más bien buscan una formación general?
Es una gran pregunta. Muchos llegan con la idea de resolver problemas con su propio perro. Pero desde el inicio aclaramos que el objetivo no es solucionar una situación puntual, sino formar adiestradores. El curso tiene una parte teórica y otra práctica. Para la práctica, se les pide a los estudiantes que trabajen con un perro que sea dócil y adecuado para el aprendizaje de las técnicas. No buscamos resolver un caso particular, sino formar una base sólida para que luego, con más experiencia, puedan abordar problemas de comportamiento de manera profesional. La idea es que quien se forma pueda trabajar con distintos perros, no solo con el propio. Es una enseñanza general, que les permite intervenir en diversas situaciones y contextos.










