“No hay agenda positiva para América Latina con Trump”
EntrevistasEl especialista en análisis internacional, Juan Gabriel Tokatlian, charló en Desde el Conocimiento en Radio 10 sobre los cambios en los ejes de poder mundial y lo que significa la administración de Donald Trump para la región en estos tiempos.
¿Por dónde pasa el mundo, por donde pasan las políticas a nivel internacional que nos van a afectar de manera directa?
Tiene dos ejes que son prácticamente Estados Unidos y China, siempre ha habido grandes procesos de transición de poder. Pero aquí hay dos o tres elementos que son nuevos: el primero es que las transiciones de poder de los últimos cinco siglos han sido básicamente en el seno de Occidente, ahora se da entre Occidente y Oriente, estamos ante un cambio que implica otra cultura, otra civilización.
Estamos también frente a una transición de poder inédita puesto que las anteriores que teníamos eran países con altos recursos, en muchas de estas transiciones se manifestaron a través de una gran confrontación. Aquí tenemos un mundo lleno de armas nucleares, un poder de destrucción que sería letal utilizarlo si la transición de poder no es moderada, restringida.
En tercer lugar, esta es una transición de poder muy peculiar porque los dos países tienen una fuerte rivalidad e interdependencia: el comercio entre China y los Estados Unidos en el año 2018 fueron 630.000 millones de dólares, hay más de 150.000 millones de dólares chinos invertidos en Estados Unidos y 284.000 millones de dólares de estadounidenses en China.
Hace cinco años hablábamos de globalización y ahora hablamos de transición de poder, de guerra comercial ¿es otra etapa, es lo mismo perfeccionado, estamos hablando de otra cosa?
La globalización tal cual la vivimos en los últimos 20 o 25 años tuvo un eje fundamental en el auge del capital financiero. Lo que hay que observar con mucha singularidad después de la pandemia es si al menos se buscan mejores regulaciones financieras, mejores mecanismos, incluso globales de reducción del peso específico del capital financiero y se regresa a una etapa nueva pero fortalecida de diversificación productiva, de modelos industriales, creadores de trabajos, donde la ciencia y la tecnología sirva para mejorar las condiciones de vida, para superar las desigualdades.
Estamos frente a un shock que ha recibido la globalización que ha sido fenomenal y que por lo tanto exige o alterar ese rumbo o seguiremos pendientes de los ciclos que llevan a crisis financieras como ya las tuvimos en 2008 y después la tuvimos en 2010 y nos llevó a una gran recesión internacional.
¿Qué puede modificar la economía o la política argentina según el resultado de las elecciones en los Estados Unidos?
Trump le ha generado al sistema internacional una serie de desafíos notables que en mucho casos han afectado intereses importantes del país. Buena parte del debilitamiento de los foros multilaterales ha sido muy deteriorada en buena medida por el comportamiento de Estados Unidos en estos cuatro años. Hay otros ámbitos en los que se ha visto afectado el país y es la política mucho más coercitiva que ha tenido la administración de Trump respecto a temas en América Latina en particular: la posición frente a Cuba, Venezuela, insistir con una fracasada guerra contra las drogas, la mano dura frente a las migraciones.
Tenemos en la región una agenda de Estados Unidos muy contaminada con factores negativos, no hay una agenda positiva de América latina. El último ejemplo lo vivimos hace poco con la elección del nuevo presidente del BID, que por primera vez será un estadounidense… muchos interpretan como “bueno, era hora que estuviera Washington al frente de este Banco”: en realidad muestra mucha más debilidad que fortaleza. Es un banco multilateral que tiene 15.000 millones de dólares de préstamos al año y que a su vez intenta restringir, contener la expansión y proyección de China en la región con un estadounidense al frente del mismo. Posiblemente con Biden podría ser un poco más abierta, ya que fue el vicepresidente de Obama cuando se normalizaron las relaciones con Cuba y quizás frente al tema de Venezuela traiga algo menos punitivo, menos coercitivo.
¿También podría servir a los intereses de la Argentina en temas productivos e industriales?
Va a depender mucho en ese caso de nosotros mismos, aquí tenemos una serie de desafíos que son propiamente argentinos de nuestras crisis cíclicas y del sistema. En la negociación que se avecina con el FMI no veo que haya ningún interés particular de Estados Unidos de boicotear ese proceso, porque Estados Unidos no necesita más inestabilidad en una región que ya es demasiado volátil. Sí creo que en términos comerciales sería muy importante que muchos de los aranceles que estuvo colocando adicionalmente el presidente Trump en estos cuatro años y que algunos de ellos afectaron a la Argentina por supuesto dejen de ser utilizados como un arma de una suerte de guerra comercial periférica.
charló en Desde el Conocimiento en Radio 10










