Ciberdelitos en pandemia
EntrevistasEl Director Nacional de Ciberseguridad, Gustavo Saín, dialogó en Radio 10 sobre los delitos informáticos que más se denunciaron en la pandemia, producto de una multiplicación de usos tecnológicos.
¿Cómo ha crecido el ciberdelito en un año de pandemia?
Desde la Dirección Nacional de Ciberseguridad de la Secretaría de Innovación Pública detectamos una mayor sofisticación en las técnicas de comisión de determinados ciberdelitos ya existentes. Pero es una tendencia que se profundizó en la pandemia, sobre todo en los delitos informáticos económicos, es decir, los fraudes y las estafas a nivel de usuarios particulares y el ransomware a nivel de organizaciones, fundamentalmente del sector de empresas multinacionales, que tiene como finalidad secuestrar los datos pidiendo un rescate para poder recuperarlos.
¿Qué se entiende por delito informático?
La definición de delito informático es instrumental, puede ser un delito convencional que se transforma en delito informático porque intermedia una tecnología de información en la comunicación o un dispositivo informático por ejemplo, una amenaza si usan un dispositivo como intermediario. Aunque también hay un porcentaje de delitos que son propios de internet y el uso de las nuevas tecnologías como por ejemplo la distribución de un virus informático o un software malicioso.
El phishing es la técnica donde yo me hago pasar por una organización “x” para obtener estos datos, el objetivo es que transfiera cierta cantidad de dinero a modo de estafa. Se manejan mayormente por mail pidiéndole al titular una actualización de datos, vencimientos de las tarjetas de créditos o las claves de acceso del banco.
¿Qué ha cambiado en la pandemia?
Hay un cambio de modalidades delictivas en estos fraudes, la mayoría se dan por campañas de phishing (viene del derivado de la palabra en inglés “pescar”), se da a partir de una supuesta comunicación por mail o cualquier otro sistema de mensajería supuestamente proveniente de un Banco o de un organismo Gubernamental, contactando a la potencial víctima, por un sorteo, una promoción para corroborar algunos datos o actualizarlos, la víctima sin sospechar vuelca sus datos de la tarjeta de crédito o número de usuario y contraseña del home banking y eso termina en un fraude de robo de identidad.
¿Qué es el phishing?
El phishing es la técnica donde yo me hago pasar por una organización “x” para obtener estos datos, el objetivo es que transfiera cierta cantidad de dinero a modo de estafa. Se manejan mayormente por mail pidiéndole al titular una actualización de datos, vencimientos de las tarjetas de créditos o las claves de acceso del banco.
Lo que se empezó a ver en pandemia es el spear phishing, algo más personalizado, más específico y con datos previos de la víctima.









