¿Cómo imaginan los adolescentes su futuro laboral?
EntrevistasHablamos en Desde el Conocimiento con Martín Nistal, director del Observatorio de Argentinos por la Educación, donde analizó la creciente incertidumbre que tienen los adolescentes argentinos sobre su futuro laboral y educativo, basándose en un informe realizado junto a la OEI utilizando datos de las pruebas PISA.
¿Cuál es el nivel de indecisión de los adolescentes respecto a su futuro laboral?
El nivel de incertidumbre es alarmante y está en aumento. Cuando se les pregunta a los chicos de 15 años qué pretenden hacer a los 30, el 52% no logra responder. Esto representa un crecimiento de 30 puntos porcentuales en solo 4 años, ya que anteriormente la cifra era del 22%.
¿Se cumple lo que los estudiantes aspiran hacer cuando terminan la escuela?
No, existe una brecha muy grande entre las aspiraciones y la realidad. En el último año de secundaria, el 85% de los chicos afirma que quiere seguir estudiando. Sin embargo, años después, solo cerca del 30% al 35% logra efectivamente continuar con sus estudios (ya sea solo estudiando o combinándolo con trabajo).
¿Por qué ocurre esto y quiénes son los más afectados por esta incertidumbre?
La indecisión está fuertemente cruzada por dos factores clave:
- El rendimiento académico: Los estudiantes con peores calificaciones tienen mucha más incertidumbre. Al no sentirse buenos en las asignaturas de la escuela, se les dificulta proyectar en qué podrían destacarse profesionalmente en el futuro.
- El nivel socioeconómico: Los chicos de sectores más vulnerables son los más indecisos. Es difícil pedirle a un joven que planifique su futuro laboral cuando tiene necesidades básicas insatisfechas en el presente o está evaluando si debe abandonar la escuela para salir a trabajar.
¿Es un problema exclusivo de Argentina o pasa en otros países?
Aunque es un patrón que se repite en otros lugares (los más pobres siempre tienen mayor incertidumbre), Argentina presenta niveles particularmente altos y con un crecimiento muy marcado si se lo compara con países de la región como Brasil, Uruguay o Chile.
¿Cómo impacta la crisis socioeconómica, el desempleo juvenil y las deficiencias educativas a la hora de buscar trabajo?
Los problemas en el mercado laboral son el resultado de deficiencias que arrancan a muy temprana edad, como la falta de fluidez en la lectura o la incomprensión de operaciones matemáticas básicas. Debido a esto, los números son preocupantes: solo 10 de cada 100 estudiantes que inician la primaria llegan al final de la secundaria en tiempo y forma (es decir, sin repetir, sin abandonar y con los conocimientos adecuados). En algunas provincias, esta cifra cae drásticamente a solo 3 o 4 de cada 100. Martín Nistal concluye que nos estamos ocupando de la calidad educativa recién cuando el joven llega al mundo adulto o universitario, en lugar de diagnosticar y tratar el problema desde los primeros años de escolarización.










