La UBA impulsa nuevos emprendimientos tecnológicos
Entrevistas“Hecho en UBA” abrió una nueva convocatoria de pre-incubación para proyectos innovadores con base tecnológica. Hablamos con Alejandro Primbas sobre las oportunidades para emprendedores.
¿Qué es “Hecho en UBA” y de qué trata esta nueva convocatoria?
“Hecho en UBA” es una iniciativa impulsada por la Universidad de Buenos Aires que busca visibilizar proyectos desarrollados dentro de la universidad con potencial de transferencia tecnológica y aplicación en el ámbito productivo. La convocatoria forma parte de una mesa creada en 2023 junto a la Secretaría de Innovación y Diseño, con el objetivo de fortalecer el vínculo entre investigación, emprendimientos y desarrollo tecnológico.
¿Cuáles son los objetivos principales de la convocatoria?
La propuesta tiene dos grandes objetivos. Por un lado, otorgar el sello “Hecho en UBA” para destacar desarrollos que nacen dentro de la universidad y logran impacto fuera del ámbito académico. Por otro, generar un espacio de articulación interna entre facultades en temas vinculados a emprendedores, startups y empresas de base tecnológica.
¿Qué busca identificar específicamente esta convocatoria?
La convocatoria apunta a detectar proyectos que, además de tener una base de investigación sólida, cuenten con potencial de transferencia tecnológica. Es decir, iniciativas que puedan transformarse en soluciones aplicables al sector productivo, asociarse con empresas o incluso convertirse en emprendimientos propios.
¿Cómo evalúan qué proyectos tienen potencial para crecer?
La selección se realiza mediante un comité evaluador integrado por especialistas. Allí se analizan distintos aspectos, como la factibilidad técnica del proyecto, el grado de innovación, la posibilidad de transferencia tecnológica, la consistencia del modelo de negocios y la composición del equipo de trabajo. A partir de esos criterios, se define cuáles tienen mayores posibilidades de desarrollo e impacto.
¿Quiénes pueden participar de la convocatoria?
La convocatoria está abierta a toda la comunidad de la Universidad de Buenos Aires. El único requisito es que el equipo esté integrado por al menos tres personas vinculadas a la universidad. Además, quien dirija formalmente el proyecto debe ser docente, investigador o director de un instituto de la UBA. Más allá de eso, pueden participar estudiantes, graduados y otros integrantes de la comunidad universitaria.
¿Cómo fue la experiencia de la primera edición?
La primera convocatoria tuvo una respuesta muy positiva y evidenció que existía una necesidad concreta de este tipo de espacios. En total se presentaron 33 proyectos, de los cuales 23 fueron seleccionados y actualmente están en ejecución.
¿Qué tipo de apoyo reciben los proyectos seleccionados?
El acompañamiento no se limita únicamente al financiamiento económico. Los equipos reciben fondos para desarrollar sus iniciativas durante un período de 12 meses, pero además acceden a talleres, capacitaciones y asesoramiento técnico para fortalecer tanto el desarrollo del proyecto como sus posibilidades de transferencia y crecimiento.









