“LAS BECAS PARA FILOSOFÍA NOS AYUDARÁN A LAS PREGUNTAS SOBRE EL PAÍS QUE QUEREMOS”
EntrevistasEl ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, nos contó en exclusiva en Radio 10 de qué se trata esta nueva etapa del programa de becas Manuel Belgrano. Los cambios importantes, las inversiones a futuro. Las conexiones de obras para los distintos grados de la educación.
¿Podría contarnos el origen de estas becas y cuáles son sus objetivos?
Las becas “Manuel Belgrano” son estudiantiles, universitarias, empezaron en 2020 con 24.000 becas vinculadas a encadenamientos productivos para el desarrollo Nacional, gas y petróleo, energía, alimento, informática, transporte y logística, minería, medio ambiente más las carreras de ciencias básicas que son fundamentales para apoyar como matemática, física, química, bioquímica.
El primer año fueron 24.000 becas con requisitos académicos, son títulos para técnicos, ingenieros, licenciados, son carreras muy exigentes y tenían como requisito que los chicos cumplieran en el primer año el 50% del plan de estudio y a partir del segundo año al menos el 60%, becas actualizadas con las paritarias de los docentes universitarios, equivalente a una dedicación semi-exclusiva de un ayudante de segunda. El año pasado pasamos a 36.000, hubo una expansión del presupuesto, son becas que requieren mucho esfuerzo, pero también hay uno grande por parte del Estado y la sociedad para que los chicos puedan tenerlas.
¿Estamos hablando de una inversión importante?
Este año es una inversión de 21.000 millones de pesos, incorporamos cadenas, son 270 títulos distintos en las universidades, en una universidad que se llama licenciado en alimentos y en otra universidad licenciado en ciencias de los alimentos o licenciado en ciencia y tecnología que también se denomina como tecnología y ciencia, pero son 9 encadenamientos productivos 270 títulos distintos y este año incorporamos filosofía que es muy importante.
¿Por qué lo consideraron como una carrera estratégica para incorporar?
Cuando uno mira empresas en el mundo, hay muchas que son dirigidas por filósofos. Estamos formando chicos que van a dirigir proyectos, empresas, emprendimientos, el Estado, la filosofía nos ayuda a hacernos preguntas, pensar cuestiones que no están desarrolladas en un país como el nuestro. Transporte y logística tienen que trabajar en construir modelos, ser más eficientes, productivos en un país que es enorme. Es el octavo en superficie, tiene distancias grandes, población concentrada, pero todos tenemos el mismo derecho, los filósofos nos ayudan a ver por qué es justo que haya transporte y logística en comunidades grandes, pequeñas, nos ayudan a pensar cuál es la relación con nuestra casa, la casa común, también a hacernos preguntas a la minería, alimentos. Tenemos un país que produce alimentos para 300 millones de habitantes, pero no logramos que todo nuestro pueblo esté bien alimentado. Esto corresponde y todas las preguntas por la justicia, lo profundo de la humanidad y la sociedad nos ayuda la filosofía, para poder desarrollarnos tenemos que hacernos estas preguntas.
Bolívar tuvo un maestro que se llamó Simón Rodriguez, tutor y docente, fue a caballo al lado de Bolívar y lo formó. Fue uno de los antecedentes de la pedagogía latinoamericana, decía “inventamos o erramos”: nosotros estamos en un momento de desarrollo, construir nuestra región, las preguntas de la filosofía por esa alternativa que nos dice “Simón Rodríguez” son preguntas del 2023.
Para hacer filosofía, nos tienen que ayudar a hacernos esas preguntas y poder responderlas.
¿Con esto estamos fortaleciendo el sentido de la justicia social?
Son carreras muy difíciles, para estudiar ingeniería en minas nos tiene que gustar la minería, matemática, modelos matemáticos, física. Esto debe aprenderse en la escuela, tenemos que tener el desarrollo, el estímulo de vocaciones científico-tecnológicas y no todos lo tenemos en una sociedad tan injusta como la nuestra, concentrada en la riqueza y el conocimiento, con discusiones del federalismo profundas. El Estado tiene que tener un papel y -al hacer esta inversión y continuarla con los años- está buscando esa idea de justicia social. La filosofía también nos ayuda a pensar eso, necesitamos ingenieros, pero también argentinos y argentinas jóvenes que nos hagan esas preguntas que muchas veces incomodan y nos hagan repensar el país, la relación entre nosotros, con la tierra. Las becas son mitad para chicos y chicas. Salvo alimentos, las demás son carreras masculinizadas: Informática tiene 85% de estudiantes varones, queremos que haya una equidad de género, hay que romper un círculo vicioso, tener la oportunidad de estudiar cualquier carrera nos parece que corresponde y es justo.
“Cuando uno mira empresas en el mundo, hay muchas que son dirigidas por filósofos. Estamos formando chicos que van a dirigir proyectos, empresas, emprendimientos, el Estado, la filosofía nos ayuda a hacernos preguntas, pensar cuestiones que no están desarrolladas en un país como el nuestro”.
¿Algunos datos de cómo poder anotarse, requisitos, montos mensuales?
Hoy son alrededor de $29.000 y se actualizan con las paritarias, en marzo se volverá a actualizar, ya abrió la inscripción para los que tienen que renovar la beca. El 22 de febrero arranca la inscripción de los chicos nuevos. Se anotan en la página del Ministerio, todos deben anotarse en la beca y la universidad.
¿Cuál es la diferencia entre los que se anotan nuevos y los que ya están transitando la universidad?
La beca tiene cupo, no es universal, tenemos chicos que se gradúan y liberan cupos para los que entran, primero van los que renuevan y sobre eso vienen los chicos que ingresan este año.
Hay varias obras de infraestructura universitaria y tengo entendido que se están firmando varios convenios…
Empezamos un programa de infraestructura universitaria en agosto de 2020, iniciamos con 75 obras y a fin del año pasado hicimos un paquete de otras más. En la actualidad hay 120 obras muy grandes e importantes en todas las universidades Argentinas, bien federal y la semana pasada firmamos un convenio con la Universidad Arturo Jauretche que tiene su sede en Florencio Varela para que abra una sede en Berazategui y va a tener su edificio de aulas. La semana que viene inauguramos un edificio en Varela destinado a salud, en San Martín en la UNSAM el día viernes, otro edificio en Farmacia y Bioquímica en Posadas (Misiones) y la otra semana en Tierra del Fuego: tenemos más de 25 edificios terminados, una inversión de más de 40.000 millones de pesos con el Ministerio de Obras Públicas, con Gabriel Katopodis y hay obras desde Ushuaia hasta Jujuy, desde Mendoza hasta Buenos Aires atravesando todas las provincias Argentinas. Estamos muy felices de poder haberlo logrado.
¿Se ha recuperado mucha gente como estudiantes?
El jueves pasado, presentamos en el Consejo Federal los datos de los chicos de cómo se recuperó la matrícula después de la pandemia y de adultos que quieren volver a estudiar. El plan FINES con el que estamos trabajando junto con las universidades construyendo una secundaria virtual para adultos, estamos fortaleciendo, hay que tener espacio en la escuela y que los chicos que volvieron a las escuelas puedan prepararse para poder rendir las materias.
¿Qué considera que debería consolidar como Ministro de Educación y por otro lado podría dejar algunas palabras para los nuevos estudiantes?
Por un lado, ampliamos la matrícula de nivel inicial, es una de las medidas de mayor justicia social, hace falta seguir construyendo jardines y que haya materiales, juegos, libros, más días y más horas de estudio primario, con formación docente, libros, conectividad. Y en la secundaria que puedan encontrar un lugar donde aprender, esforzarse y podamos exigir, que puedan ampliar su proyecto de vida y que a partir de ese esfuerzo y lugar terminen la escuela y continúen estudiando o puedan trabajar.
Empecemos a construir la Argentina que nos merecemos con lugar para todos, es el desafío que tenemos los que gobernamos y todos, es un desafío que tenemos en la escuela, con esfuerzo, pero todos tienen que tener su lugar.









