UN ALGORITMO QUE DETECTA BROTES COVID-19
EntrevistasEntrevistamos en Radio 10 al físico que coordina un equipo de trabajo Conicet y UNSAM clave para adelantar a través de llamadas las nuevas olas y brotes específicos de contagios según la zona.
¿De qué se trata el algoritmo?
Es un algoritmo que cuando la gente tiene síntomas y llama a la línea COVID (En la Provincia es la línea 148), mediante un sistema de inteligencia artificial –y con la información de semanas anteriores- puede determinar qué cantidad de llamadas corresponden a casos verdaderos de COVID y cuáles son “ruido”. Solo con la cantidad de llamadas puede intuir qué fracción de las llamadas son de verdadero coronavirus.
¿Qué es un algoritmo?
Es un método, vos le das algo y te responde otra cosa, hace una cuenta.
¿Es lo que hace 20 años llamábamos programa?
Exactamente, un programa está compuesto por algoritmos. El algoritmo es cada una de las unidades básicas del programa. El algoritmo aprendió de meses anteriores y puede reconocer, funciona como un alerta porque muchos casos avisa antes de que vayan a un laboratorio. Y por otro lado te hace un traqueo de la epidemia al día. Por ejemplo, el viernes 16 de abril que pusieron esas medidas de cuidado, el sábado nosotros ya vimos diferencia en la curva, a ese nivel de precisión.
“La primera versión de abril del año pasado era por municipio, ahora se hizo una nueva versión que contempla hexágono por cada 18 manzanas. Cuando hay un brote en un sector regional pequeño, lo detecta”.
¿Qué llama la atención en un mes?
Se ve claramente cómo cambia la forma de la curva el 17 de abril y empieza a bajar, cambiaron la curva de una manera crucial.
¿Qué indicios arroja?
El algoritmo ayuda a proyectar en base a la densidad poblacional, la cantidad de llamados en base a esas zonas. Hay una proporción también de “llamados falsos” que el algoritmo ayuda a comprender en base a esa experiencia. Funciona como un alerta.
¿Qué nivel de territorialidad tiene?
La primera versión de abril del año pasado era por municipio, ahora se hizo una nueva versión que contempla hexágono por cada 18 manzanas. Cuando hay un brote en un sector regional pequeño, lo detecta. Ahora que hay mucha movilidad, el brote se mueve, antes la gente no se movía más de 5 cuadras o 10 cuadras. Es un tablero que usa el Ministerio todos los días, todas las noches da un reporte y hacemos un análisis. Es una herramienta de consulta permanente.
El algoritmo aprende de sí mismo, de los resultados que va obteniendo, por eso cada vez es más preciso. Además identificamos brotes que se expanden a diferentes velocidades que lo usual. Un claro ejemplo es La Plata, que terminó siendo una variante de las que son más contagiosas.









