LAS CLAVES DEL ÉXITO EN ESTUDIAR EL CANNABIS MEDICINAL
EntrevistasHablamos son Silvia Kochen, neurocientífica y directora de Estudios en Neurociencias y Sistemas Complejos sobre la Diplomatura en Cannabis Medicinal en el Instituto de Ciencias de la Salud de la Jaureteche. Las claves del éxito en esta formación y nuevas búsquedas del saber, donde la academia se complementa con los saberes de las experiencias.
¿Por qué siendo neurocientífica te metiste en tema del cannabis?
El camino que tomé fue muy parecido al que pasa en el mundo entero, es una situación rara. El poder hegemónico médico, el poder de los laboratorios, los farmacéuticos, no fueron los que iniciaron el camino de esto como pasa en la medicina: fueron los pacientes -y especialmente las madres- las que comenzaron a enterarse por las redes sociales de que a nadie funcionaba bien, que había formas de epilepsia, que no respondía al tratamiento médico que nosotros tenemos. Y yo, como además de ser investigadora del Conicet, soy médica y me dedico a la epilepsia, vinieron un día a verme al hospital y me recontra conmovió. Yo sabía un poquito, pero muy poquito y les prometí que me iba a poner a estudiar y entonces eso hice y fui acompañando a esas madres.
¿Y qué fue pasando?
En el año 2015 -donde estaba todo atravesado por lo que parecía todo una cosa demoníaca- comenzó a trabajarse y resulta que se logró que salga una ley que en ese momento era una “ley mala”, pero era tener una ley, era pasar por algún lugar por algún claro y entonces, a partir de ahí, fuimos buscando. Primero de manera primero informal, porque en el gobierno anterior no nos habilitaron desde el Conicet, pero creamos una red. Un poco lo copié de mi experiencia como feminista, donde las mujeres podemos estar en desacuerdos, nos podemos matar, pero somos capaces de construir en forma horizontal, solidaria, democrática, y esa es la red de Conicet que cuando asume, cuando llega el nuevo gobierno asume la presidenta de Conicet junto al directorio, la doctora Franchi, nos dan un lugar un estatus. Y ese espacio para crear redes temáticas y la RACME (así se llama la Red de Cannabis de Conicet) tiene una particularidad que es que no se pide currículum para estar, yo soy parte de eso es una institución muy jerárquica muy elitista totalmente pero acá no se pide.
¿Por qué no se pide?
Yo planteé esto y fui a acompañada absolutamente por la comunidad científica, por las autoridades y por toda la comunidad por los que saben del tema, por los que le importa el tema. Entonces tenés todas las instituciones presentes, tenés familiares, tenés organizaciones gubernamentales y empiezo por acá, porque eso fue la semilla de que nos dimos cuenta rápidamente de lo que pasaba era que la prohibición que tuvo el cannabis durante es corto en la historia del cannabis, porque hay testimonios de que el cannabis acompaña a la humanidad de sus orígenes. Nosotros somos mortales o lucimos así y entonces tiene un siglo la prohibición, pero para nosotros toda la vida. Eso hizo que salga de la currícula y entonces la academia no sabía nada de cannabis. Saber mucho más fuera de la academia, esto pasó en todo el mundo y entonces dijimos cómo se combate esto, cómo nosotros podemos avanzar. Bueno, enseñando, aprendiendo.
¿Por qué el éxito de la diplomatura?
Para ser honesta, cuando me preguntaron para la infraestructura cuánta gente estimábamos, pensamos en 50, 60. Pero de movida estuvimos como 2.500 y 4000 consultas. Pero el programa es muy serio, los docentes y las docentes de la diplomatura somos muchas que estamos en la academia, pero muchas están en las organizaciones no gubernamentales que vienen con experiencia de cannabicultores solidarios, que vienen trabajando como madres de los pacientes. Los que están dando las charlas son los que saben, no importa si pertenecen o no a la academia y creo que este desafío fue maravilloso: es mi mejor experiencia docente. Los estudiantes arman, se enredan como digo yo, arman grupos virtuosos donde son solidarios y generosos y comparten sus saberes y lo mismo está ocurriendo con la diplomatura superior.
¿Cuánto dura la diplomatura?
Dura un año, y también un año la gubernatura superior. En la primera tenés que tener al menos el título secundario, en cambio en la superior tenés que tener un título profesional. La experiencia es excelente porque estás resolviendo una cuestión que era muy compleja.
¿Por qué se prohibió?
Bueno ya a esta altura queda bastante claro que tenía que ver con que competía en los años 30 del siglo pasado con la naciente industria del plástico.









